Perder el empleo de forma inesperada es siempre un golpe, y lo primero que aparecen son las dudas: si el despido está justificado, qué cantidades reclamar y, sobre todo, hasta cuándo se puede impugnar.
En Asturias, el tiempo para presentar la papeleta de conciliación es de 20 días hábiles desde la comunicación del cese. Corre más rápido de lo que se piensa, porque no cuentan sábados, domingos ni festivos, pero tampoco espera a nadie. Perder ese plazo significa que la reclamación ya no sea posible.
Un despido puede ser tres tipos: procedente, improcedente o nulo. La diferencia no es menor: mientras el despido improcedente da derecho a indemnización o readmisión, a elección de la empresa, el nulo supone la readmisión obligatoria con abono de los salarios de tramitación. Los casos de nulidad suelen darse en supuestos de embarazo, reducción de jornada o vulneración de derechos fundamentales.
Antes de firmar nada, conviene revisar la carta de despido con detalle: los motivos invocados, las fechas, los conceptos del finiquito y si se han respetado los trámites. Buena parte de los despidos se declaran improcedentes ver web por defectos de forma.
Acudir a un especialista en derecho laboral cuanto antes evita errores irreversibles. Firmar un finiquito como saldo y finiquito sin reservas puede cerrar la puerta a reclamaciones posteriores.